Creo que a veces en la vida es bueno darse un receso. Alejarse de todo y de todos para pensar, llorar, lamentarse o lo que sea necesario para sanarse internamente; o, para que cicatrice algo la herida y pare de doler, aunque sea un poco. Pero pasa a veces, que esos recesos llegan de golpe, incluso contra nuestra voluntad, y en el momento en que menos lo esperamos y más queremos, por el contrario, estar llenos de gente, ocupados; pero no pensando o alimentando pensamientos autodestructivos que por nuestra voluntad no queremos echar afuera. Y eso sucks... el que lo ha vivido me entenderá y el que no, bueno, lo vivirá tarde o temprano... El caso es que no es muy agradable, porque a nadie le gusta caer a tierra de un paraguazo. A nadie. Y una vez ahí, devastados, nos lamentamos. Lo he hecho mil veces, pero hoy me queda por decir, que mil veces más me pasará; y mil veces más me volveré a parar. Porque miles de veces antes creí que no había nada después. Y todas esas veces también, me dí cuenta que sí, habían miles de oportunidades esperando, y miles de lecciones por aprender tb...........
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